Si bien no va a determinar rotundamente el éxito o el fracaso deportivo, la actitud adoptada influye sobre el rendimiento y mejora las condiciones del ejercicio, acelerando incluso sus resultados.

El poder de la mente y de ciertos hábitos positivos repercute en el entrenamiento, siendo la relación recíproca. Además de ayudar al deportista a enfocarse en sus objetivos, permite potenciar otras habilidades desconocidas o no exploradas habitualmente. La actitud deportiva también neutraliza los puntos débiles y motiva al atleta a aumentar su confianza y autoestima.

Para asegurar el éxito deportivo es importante contar con un buen plan nutricional y una rutina de ejercicios adecuada para las necesidades de cada deportista. Al mismo tiempo es fundamental adoptar algunas actitudes que estimulen el trabajo diario de entrenamiento, que ayuden a expandir la mente, generar confianza y continuar el progreso deportivo.

Las principales actitudes que ayudan en el éxito deportivo son:

Potenciar puntos fuertes y neutralizar los débiles
Una actitud importante es poder conocer las habilidades personales y las capacidades del cuerpo para poder potenciarlas. Además de plantear previamente los objetivos, es importante conocer en qué facetas podemos desempeñarnos con mayor facilidad. Si bien es importante crear rutinas variadas, si deseamos ganar más masa muscular y las grandes carreras no son nuestro fuerte, el entrenamiento podrá enfocarse en el levantamiento de pesas y las series de abdominales. Lo importante es sentirse cómodo y proactivo.
Plantear objetivos sostenibles y con resultados visibles
Las metas a alcanzar deben ser realizables e ir manifestando cambios posibles de visualizar en poco tiempo. Esto ayuda a sentirse motivado y estimula el sentimiento de satisfacción al alcanzar aquellos objetivos planteados. Aunque se desee realizar grandes cambios, las metas planteadas deben reducirse a acciones concretas y alcanzables en períodos cortos de tiempo.

Enfocarse y alcanzar la concentración
Una de las actitudes más importantes para alcanzar el éxito deportivo es la concentración. Eliminar el estrés y la ansiedad del trabajo es fundamental para poder lograr mejor concentración en los ejercicios y también mayor relajación. Escoger un espacio que nos agrade y disperse es la mejor opción a la hora de decidir ir al gym. También es posible realizar actividades al aire libre, con personas nuevas y rutinas motivadoras.

Eliminar los miedos
Ningún esfuerzo físico va a ser suficiente si las expectativas personales no creen que el éxito sea posible. La confianza y la seguridad son factores imprescindibles para que los resultados esperados puedan alcanzarse con facilidad. El miedo al fracaso, a sufrir lesiones o al bajo rendimiento, deben ser eliminados al tomar la decisión de comenzar a entrenar. La mejor manera de evitar lesiones o mal rendimiento es realizando precalentamientos adecuados, teniendo confianza y alimentándose correctamente.

Evitar faltar o descansar demasiado tiempo
Las pausas demasiado extensas suelen llevar a postergar el retomo de las actividades. Si faltamos durante varias semanas al gym, volver a activar y a tomar la decisión de comenzar se vuelve cada vez más difícil. Una de las claves es escoger un horario fijo para entrenar, evitando colocar otras actividades como excusa en ese momento del día.

No compararse

Incluso para lograr objetivos similares, cada cuerpo requiere de entrenamientos diferentes. Compararse con otro deportista o modificar las rutinas y los tiempos para imitarlo es absurdo y no colabora con el éxito deportivo. Tanto la alimentación como la cantidad y el tipo de actividad realizada dependen de los objetivos personales y de las condiciones físicas de cada uno. ¡Tu cuerpo es único y el camino al éxito debe ser personalizado!

Todo es posible antes de intentarlo

Con tiempo, dedicación y convicción todos los objetivos son realizables. El único fracaso posible es no intentarlo. Correr 5 km sólo puede ser imposible si nunca intentamos hacerlo. Al haber alcanzado los 3 km el objetivo ya empieza a verse más cerca. Un buen punto es comenzar con metas cortas y realizables pero sin perder de vista el objetivo final.

Al igual que en la vida cotidiana, en el entrenamiento la actitud es fundamental. Mantenerse motivado y con actitud positiva ayuda a encontrar con mayor facilidad la energía para entrenar y el compromiso con el deporte. Ya sea por el horario, la lluvia o el frío, muchas veces resulta tedioso acudir al gym a ejercitarse. Es por eso que realizar rutinas que dispersen y mantener una actitud decidida y motivada por los resultados puede darnos ese empujoncito que muchas veces nos falta.

Fuente: www.hsnstore.com

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